Danza con lobos bajo el mar, en Chubut.

vlcsnap-2014-04-19-19h02m41s41Los lobos marinos se entusiasmaron ante la presencia humana en su ambiente acuático y se acercaron con agilidad a los buzos. Los rodeaban, los rozaban en su nado veloz, jugueteaban, hacían piruetas en torno a ellos, los más osados mordían suavemente el neoprene y hasta arrimaban sus hocicos a las máscaras. La relación parecía espontánea y natural, pero era inducida mediante un método sencillo aunque único creado por un guía de buceo de Puerto Madryn, para vencer la timidez de los pinípedos y lograr que se acerquen por voluntad propia al hombre.

Imagen*

La experiencia fue en las frías y claras aguas del mar patagónico frente a la costa de Chubut, a unos 17 kilómetros al sur de Puerto Madryn. El sol generaba un resplandor verdoso bajo la superficie en la mañana despejada en que CSM se sumergió para esa actividad, calificada como el contacto más extremo entre humanos y mamíferos marinos en el mundo.

LA TÉCNICA DEL GRINGO

“Los lobos son como perros cariñosos”, había comentado ese guía, Francisco Martínez Zavalía, el “Gringo”, durante la charla previa, y estaba acertado, ya que con sólo entrar al agua y seguir sus particulares instrucciones, esos mamíferos marinos se comportaban como en tierra lo hace “el mejor amigo del hombre”.

ImagenEfectivamente, tras ingresar a su territorio, parecían competir entre ellos por ser los primeros en acercarse a los buzos, con su típica expresión que semeja una sonrisa, como esos amistosos perros pueblerinos que se alegran ante la llegada de forasteros y van a darles la bienvenida. Igual que esos canes, algunos lobos se revolcaban y quedaban panza arriba para recibir las caricias sobre el fondo marino de los recién llegados.

ImagenEl método desarrollado por El Gringo es simple, pero le demandó muchos de años de buceo y observación del comportamiento y relación con los humanos de los lobos de un pelo que abundan en la costa de Chubut, y de los que hay una reserva permanente de varios centenares en Punta Loma, frente a la cual se hacen estas inmersiones.  


Al respecto, dijo a CSM que “hace 14 años que hago buceo en Madryn, y  10 con lobos, por lo que ahora alcanzamos tal perfeccionamiento y usamos equipos de última generación, que ya no queda gente relegada por impedimentos, temor, porque no sabe nadar o tiene problemas de flotación. Por ejemplo, usamos trajes Aqua Lung, que no requieren chaleco flotador, ya que el material tiene en su interior burbujas de aires y el mismo traje es un salvavidas que siempre mantiene a flote, salvo que le coloquemos lastre”.

ImagenSe trata de “una técnica no invasiva, en la que uno no interfiere con la vida animal”, dijo el guía para explicar que “nosotros no vamos a jugar con los lobos, son ellos los que van a venir a jugar con nosotros”. Al momento de elegir el equipo para inmersión, señaló que “los lobos son igual que nosotros, mamíferos que respiran aire, por lo que el snorkel es mejor que el buceo con tanques, ya que permite actuar como ellos cerca de la superficie”.

Las instrucciones , en síntesis, fueron realizar movimiento suaves, naturales, sólo movilizarse con las piernas y giros de cadera, pero no mover los brazos, porque eso podría espantar a los lobos. También es importante que el grupo se mantenga en un solo bloque, todos tomados de las manos para que los lobos vean un solo objeto, y patalear en conjunto preferentemente hacia adelante, con el fin de generar una gran onda de agua, que también atrae a los animales, que hasta se dejan acariciar.

CONTACTO EXTREMO

ImagenPoco antes de partir, el Gringo anunció al grupo que allí se concretaría “el contacto más extremo entre mamíferos marinos y seres humanos del mundo” y aclaró: “Nosotros no vamos a jugar con lobos, son ellos los que van a venir a jugar con nosotros”.

En un aparte dijo a CSM “Yo me tomo el trabajo de entrenar a cada uno de los participantes, de manera que todos, sin conocerse o sin experiencia previa van a formar un grupo perfectamente sincronizado para atraer a los lobos a jugar con los humanos”. También aclaró que “sólo en Lobo Larsen se pude dar la acreditación internacional en la especialidad de entrenamiento en snorkel con lobos marinos de un pelo”.

 Para puntualizar la efectividad de su método, único en el mundo, afirmó: “Si los lobos están en el agua, nosotros garantizamos que en estas excursiones el turista va a estar en contacto muy cercano con los lobos de un pelo; a tal punto, que nuestro compromiso es que si no hay encuentro con los lobos, devolvemos el dinero, y hasta ahora nunca tuvimos que hacerlo”.

ImagenLa mañana era fría pero ideal para buceo, con el cielo despejado y el mar “planchado” frente a Punta Loma, donde la lancha ancló a una distancia prudencial de la colonia, estipulada en no menos de 50 metros por autoridades de fauna. Tras el chapuzón, algunos hilos de agua helada se filtraron por los bordes del traje y corrieron por el pecho y la espalda, pero pronto fueron entibiados por el calor del cuerpo y la atención de todos se centraba en las sombras que de lejos comenzaban a tomar forma bajo la superficie, donde el sol teñía todo de un tono verde esmeralda.

ImagenTodos tomados de la mano y cumpliendo con mayor o menor precisión las instrucciones, lograron despertar el interés de los lobos, y pronto los que estaban cerca de la costa fueron hacia el grupo y se los veía por todos lados y se sentía su roce por la espalda, las piernas o los brazos. A veces surgían veloces desde la oscuridad del fondo o llegaban nadando a ras de la superficie, claramente iluminados su cuerpos marrones amarillentos por la luz solar.

Imagen*

La agilidad y velocidad con que trasladaban sus cuerpos hidrodinámicos contrastaba con la pesadez, lentitud y hasta torpeza con que se mueven en tierra. Algunos simplemente giraban en torno a los buzos y otros se detenían frente a ellos y los observaban con sus grandes ojos negros y redondos con gran curiosidad.


Los más entusiastas los seguían hasta la superficie y emergían junto a ellos pero con gran ímpetu sacando casi todo el cuerpo del agua, y luego prácticamente se les trepaban y -nuevamente la comparación con los canes- parecían olfatear o lamerles los rostros y brazos, hasta que subían a la lancha, y luego se quedaban mirándola casi con tristeza o desconcierto por el alejamiento, cuando ésta tomaba rumbo al puerto.
 

PARA TODOS Y TODO EL AÑO

ImagenEl buceo de interacción con lobos de un pelo se puede realizar frente a Punta Loma todos los días del año, con diferentes características según la estación y si es época de reproducción o de cría, ya que  se la podrá practicar con machos, hembras, juveniles o cachorros.

*

*

ImagenDe agosto a octubre es la mejor época porque el mar está lleno de cachorros, que son muy juguetones y amistosos, pero la contra es el frío, ya que hay gente que lo sufre a pesar de que se usan los trajes más gruesos del mercado, porque son trajes húmedos. “Ahí nos volvemos a diferenciar del resto -sostuvo Martínez Zavalía- porque ahora compramos una gama de diez trajes secos, importados y nacionales, que no son los que van pegados al cuerpo sino que dejan espacio para usarlos arriba de una remera térmica y un buzo polar, lo que permite a cualquiera meterse en agos, con el agua a 8 gracos y la térmica afuea a 15 bajo cero, sin ningún problema”.

El Gringo explicó que en sus excursiones aceptan niños desde los siete años -antes no, porque no hay trajes secos para niños más pequeños-, sin límite de edad adulta, siempre que el estado físico y de salud del interesado lo permita, para lo que debe llenar una ficha respectiva para la evaluación por parte de los responsables.

ImagenPara mantener protegida a la fauna marina, las excursiones deben cumplir normas como la de no concurrir más de tres lanchas y un total de 18 buzos a la vez, e informar estos detalles a las autoridades de la Reserva Natural de Punta Loma.

Martínez Zavalía dijo a CSM que el precio de las excursiones estaba este año entre 1.000 y 1.100 pesos y que se podía abonar con tarjetas de cŕedito o débito. Por otra parte, comentó que los organizadores de estas inmersiones, con el fin de regular la actividad, han propuesto a la provincia que sanciones una “ley de interacción con mamíferos marinos de un pelo”.

Gustavo Espeche ©rtiz

(Derechos Reservados)

Todas las fotos de este artículo son gentileza de Excursiones Lobo Larsen y de Francisco “Gringo” Martínez Zavalía.